La técnica del impasto, desarrollada con especial fuerza desde la pintura barroca y consolidada en movimientos posteriores, se caracteriza por la aplicación espesa del óleo sobre la superficie. A diferencia de capas lisas y pulidas, aquí la materia se construye en relieve, permitiendo que cada gesto conserve su presencia y que la luz interactúe directamente con la textura.
En este tipo de ejecución, la espátula permite distribuir el óleo en capas que permanecen visibles, construyendo la forma a partir de la propia materia. Esta manera de trabajar acentúa los matices del color y aporta una sensación de movimiento, donde la superficie deja de ser plana para convertirse en un elemento activo dentro de la composición.
Técnica: óleo sobre lienzo en impasto
Año: 1958
Dimensiones: 107cm alto x 83.5cm ancho x 2cm profundidad