Durante finales del siglo XIX y comienzos del XX, las máquinas de coser accionadas por manivela marcaron una transición fundamental en la costura doméstica. Su funcionamiento manual ofrecía un control preciso de la puntada y una relación directa entre la mano y el mecanismo, convirtiendo cada costura en un ejercicio de técnica y oficio.
Fabricadas principalmente en Alemania, estas máquinas se distinguieron por una ingeniería sólida y visible, donde volante, engranajes y reguladores formaban un sistema pensado para durar. Hoy, más allá de su función original, permanecen como testigos de una época en la que la mecánica se entendía, se valoraba y se construía para acompañar generaciones.
Dimensiones: 28cm alto x 50cm ancho x 26cm profundidad