Los apliques de pared tienen su origen en los antiguos soportes de vela utilizados en interiores europeos para iluminar pasillos y salones. Con la llegada de la electricidad a finales del siglo XIX y durante el siglo XX, muchos de estos diseños conservaron la forma de los candelabros tradicionales, incorporando focos tipo vela que evocaban la iluminación clásica.
Este par retoma ese lenguaje decorativo a través de su estructura estriada y sus remates ornamentales, inspirados en el gusto por las formas clásicas que marcó gran parte del diseño europeo. La presencia de tres focos permite una iluminación más amplia y equilibrada, combinando función y carácter decorativo en una pieza pensada para destacar en pared.
Dimensiones: 50cm alto x 26cm ancho x 28cm profundidad