Los faroles de barco han sido esenciales en la navegación desde el siglo XIX, cuando se establecieron normas internacionales para la señalización marítima. Fabricados en materiales resistentes como latón y cobre para soportar la corrosión del agua salada, estos faroles se utilizaban para indicar la posición, dirección y tipo de embarcación, ayudando a prevenir colisiones en alta mar. El color del vidrio cumplía una función específica: el rojo señalaba el costado de babor (izquierda) y el verde el costado de estribor (derecha), permitiendo a otros navegantes identificar la orientación del barco en la oscuridad. Además, los faroles con lentes blancos o transparentes eran empleados para iluminar mástiles o marcar posiciones estratégicas en la nave.
Con el avance tecnológico, los sistemas eléctricos reemplazaron progresivamente las lámparas de aceite en estos faroles, pero su diseño y funcionalidad permanecieron prácticamente inalterados. Hoy en día, estas piezas no solo evocan la época dorada de la navegación, sino que también son altamente valoradas por coleccionistas y entusiastas marítimos como símbolos de la ingeniería naval clásica.
Dimensiones: 38cm alto x 26cm ancho x 22cm profundidad